
Lustau es una de las grandes bodegas históricas del Marco de Jerez y una referencia internacional en vinos de Jerez de alta gama. Fundada en 1896, destaca por su amplitud de estilos —fino, manzanilla, amontillado, oloroso, palo cortado, cream, moscatel y Pedro Ximénez—, por su colección Almacenista y por ser una de las pocas casas con presencia en Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda.
Los orígenes de Lustau se remontan a 1896, cuando José Ruiz-Berdejo comenzó a cultivar viñas en la finca familiar Nuestra Señora de la Esperanza y a criar vinos que vendía a grandes bodegas exportadoras de Jerez. Aquella actividad, conocida como almacenista, marcó de forma definitiva la identidad de la casa. En 1931, su hija María Ruiz-Berdejo Alberti adquirió una pequeña bodega más cercana al centro de Jerez y trasladó allí las soleras familiares. Durante los años cuarenta, su marido, Emilio Lustau Ortega, movió la bodega al barrio de Santiago y empezó a desarrollar marcas propias como Papirusa, Jarana, Escuadrilla, Emperatriz Eugenia y Cinta de Oro. En 1950 la compañía inició la exportación de sus propios vinos. En los años ochenta, bajo la dirección de Rafael Balao, Lustau reforzó su perfil innovador con la gama Solera Familiar, los primeros embotellados Almacenista y la serie de añadas. En 1990 se integró en Luis Caballero y, en 2000, adquirió seis cascos bodegueros del siglo XIX en Calle Arcos, hoy sede principal de crianza.

Predominan los suelos de albariza, especialmente en Montegilillo, donde las cepas están plantadas sobre lomas de caliza blanca. La albariza es el suelo más característico del Marco de Jerez: rico en carbonato cálcico, arcillas y restos fósiles marinos, con gran capacidad de retención de agua. En Las Cruces, próximo a la costa, aparecen suelos mixtos de arenas, arcillas y albariza.
La filosofía de Lustau combina tradición jerezana, precisión técnica e innovación. La casa mantiene viva su raíz de almacenista, dando protagonismo a pequeñas soleras y bodegas históricas del Marco de Jerez, pero al mismo tiempo ha desarrollado una de las gamas más amplias y reconocibles de vinos generosos. Su objetivo es mostrar la diversidad del Jerez a través de pagos, ciudades de crianza, estilos, vejeces y selecciones especiales, manteniendo regularidad, identidad de solera y altos estándares de calidad.
Lustau elabora un abanico muy amplio de vinos de Jerez: finos, manzanillas, amontillados, olorosos, palos cortados, medium, cream, moscatel y Pedro Ximénez, además de VORS, añadas, brandies, vermuts y vinagres. Su estilo se caracteriza por la limpieza, la definición aromática y la expresión clásica de cada crianza: finos y manzanillas punzantes y salinos; amontillados complejos y avellanados; olorosos profundos y secos; palos cortados elegantes y persistentes; y dulces PX o moscatel densos, pasificados y muy concentrados.

Lustau combina vinificación moderna y crianza tradicional. Las uvas se prensan con rapidez, la fermentación se realiza en acero inoxidable con control de temperatura y, para los estilos secos, el mosto fermenta completamente antes del encabezado con alcohol vínico. La crianza se desarrolla en botas de roble de unos 500 litros, mediante sistemas de criaderas y soleras. En finos, manzanillas y parte de los amontillados, la crianza se realiza bajo velo de flor, mientras que olorosos, palos cortados y dulces evolucionan mediante crianza oxidativa o mixta según el estilo.

